REFLEXIONES Lic. Gonzalo Leaño Reyes
marzo 6, 2010 No Comments
Perfil
Presidente de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos (AME)
Presidente y Director general del Diario Ocho Columnas de Guadalajara
viernes, 26 de febrero de 2010
Mensaje a tiempo: Unidad, el gran bien
26 febrero 10 (O.C. / Amex)
De nueva cuenta me dirijo a ustedes, amables lectores, con esta nueva y urgente Reflexión con el tema de la Unidad.
Saber forjar la unidad, es don de gente grande.
Destruir, disolver, dividir… cualquier chismoso lo hace.
Identificar, unir, mantener juntos, ampliar los grupos, es trabajo de primera.
Porque la unidad no se da en forma espontánea. Lo espontáneo es encontrar uno y mil motivos para desunirnos.
La unidad necesita cerebro y corazón. Necesita cultivo, cuidado. Es una cultura. Requiere atención, previsión y dedicación. Necesita razonarse, sentirse y actuarse.
No cualquiera une. Cualquiera desune.
La tragedia de nuestro México tiene su fondo en la desunión.
Cargamos con una herencia de divisiones de todos y por todo.
Una formación individualista, egoísta, nos fastidia a cada uno de nosotros y nos perjudica como sociedad.
En lugar de aprovechar la natural tendencia gregaria, la necesidad de solidaridad, crecimos viendo por qué no nos debemos de juntar con estos y con aquellos. Resultado: cada quien a sus uñas y mejor solo que mal acompañado.
Todo lo cual lleva a que no podemos competir con quienes saben convivir en armonía, trabajar juntos y unir esfuerzos para hacerse grandes.
Recuerden las lecciones moralizantes de los clásicos romanos sobre la debilidad de una vara que cualquier niño quiebra. La fuerza de diez varas que no cualquiera quiebra. Y la fortaleza de cincuenta varas unidas que resisten y tienen nuevos asuntos para los cuales son útiles.
Así, las personas separadas, por más fuertes, son fácilmente derrotadas; o simplemente no entran al juego bueno, a la competencia grande. En cambio, las personas unidas, las que hacen equipo, multiplican sus fuerzas, resistencias y posibilidades en forma geométrica.
Es el secreto de los grandes imperios. El genio unificador.
En otros países, desde los deportes escolares les enseñan a correr los riesgos juntos. Todos dependen de todos. Todos dependen de que los demás compartan propósito, responsabilidades, aspiraciones y sentimientos. En futbol americano les enseñan a avanzar unidos. Cada uno sabe que si falla, sus compañeros serán lastimados. Cada uno sabe que si su compañero hace las cosas bien, todos triunfan. Ojo: ahí les enseñan a golpes. Les enseñan.
De nosotros se dice que no somos buenos para los deportes de conjunto. ¿Es fatal? Pienso que no. Depende de cómo enfoquemos la educación principal: la educación para la vida. Materia bastante descuidada en los planes de estudio. Incluso, inexistente. Saber vivir. Aprender a vivir. ¿Qué puede haber más importante para las personas?
A cada momento leemos y escuchamos en qué, qué y qué no «podemos» estar de acuerdo. A cambio, allá de rareza, alguien, con todo buen saber, dice: ¿Por qué no nos ponemos de acuerdo en algo?
Descubrir que son más las cosas que nos unen, en serio, de corazón. Dejar de atender las voces que nos dividen para vencernos, es sabiduría elemental.
Unidad es el gran tema. Nuestro talón de Aquiles. Mientras no lo superemos, no podremos prevalecer.
Ejerzan su derecho a ser felices.
La unidad entre hermanos, amigos y entre los hombres y mujeres de buena fe en nuestro México tan dividido y traicionado es vital para resolver todos nuestros problemas como nación.
La historia nos enseña que cuando los mexicanos nos encontramos divididos, nuestros enemigos han logrado despojarnos de nuestro patrimonio, de nuestra soberanía y de nuestro territorio, la unidad y el amor a México nos convertirá en una Patria grande y poderosa.