Obama: Fed pudo haber hecho más para evitar crisis
junio 24, 2009 No Comments
Considera Obama que la Reserva Federal no hizo todo lo posible para prevenir la crisis financiera; no obstante, alaba la labor de Ben Bernanke al frente de la Fed
WASHINGTON, Estados Unidos, El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió este martes la labor de Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal (Fed), aunque afirmó que la institución pudo haber hecho más para evitar la crisis financiera.
En una rueda de prensa, Obama indicó que, dadas las circunstancias en que se ha desarrollado la crisis, Bernanke ha realizado una “labor sobresaliente en condiciones muy difíciles”.
No obstante, Obama indicó que, a tenor de lo que se ha visto en los últimos meses, “todos los reguladores fallaron en hacer todo lo posible para prevenir la crisis”.
“Hubo muchas brechas para evitar que se produjera esta crisis -indicó Obama- y seguramente la Fed lo hizo mejor que otros reguladores, pero aún así, no hizo todo lo posible para prevenir que ocurriera”.
Obama se negó a avanzar si el próximo mes de enero renovará el mandato a Ben Bernanke.
Sí defendió la reforma financiera que quiere poner en marcha y que ha recibido algunas críticas de la oposición republicana, porque fortalece los poderes de control y supervisión con que cuenta ahora la Reserva Federal.
“Lo importante no es si la Fed refuerza o no sus poderes, sino si es capaz de hacer más para evitar los riesgos sistémicos que nos pueden conducir a otra crisis”, afirmó
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se declaró este martes “escandalizado” por la represión contra los manifestantes en Irán y expresó su condena “enérgica” de las acciones “injustas” contra ellos.
“Estados Unidos y la comunidad internacional están consternados y escandalizados por las amenazas, palizas y encarcelamientos de los últimos días”, dijo Obama en una rueda de prensa en la Casa Blanca, su primera en solitario desde hace casi dos meses.
“Condeno enérgicamente estas acciones injustas”, afirmó el presidente, que ha sido criticado en Estados Unidos por no adoptar una posición más dura frente al régimen iraní.
En una declaración con la que inició la rueda de prensa, Obama emitió las palabras más enérgicas hasta ahora sobre la crisis en Irán.
El presidente acusó a miembros del Gobierno iraní de acusar a Estados Unidos de instigar las protestas sobre el resultado de las elecciones como una forma de evitar el debate sobre el futuro del país.
“Estas acusaciones son claramente falsas y absurdas. Son un intento obvio de distraer a la gente sobre lo que está pasando de verdad dentro de las fronteras de Irán”, dijo Obama.
“El pueblo iraní tiene el derecho universal de reunión y de libre expresión”, afirmó el presidente.
“Si el Gobierno iraní quiere el respeto de la comunidad internacional, debe respetar esos derechos y prestar atención a la voluntad de su propio pueblo”, añadió.
Los manifestantes ponen en duda el resultado de las elecciones, que según la versión oficial dieron una victoria clara al actual presidente, Mahmud Ahmadinejad.
Hasta ahora, las protestas y enfrentamientos se han cobrado la vida de al menos una veintena de personas, según las cifras oficiales.
El Consejo de Guardianes, el órgano que debe validar las elecciones, descartó anular los comicios, pese a que reconoció que hubo irregularidades en cincuenta ciudades.
En la rueda de prensa, Obama defendió la postura que ha mantenido hasta ahora, de no involucrar a Estados Unidos en el movimiento interno que se ha generado en Irán.
“Lo más importante es que el Gobierno de Teherán se dé cuenta de si cuenta con la legitimidad suficiente a ojos de sus propios ciudadanos, no a ojos de Estados Unidos”, dijo.
“El Gobierno de Irán debe reconocer que hay un camino pacífico para resolver lo que está ocurriendo estos días. Esperemos que lo tome”, indicó.
o El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó hoy al Gobierno de Irán a respetar los derechos fundamentales de sus ciudadanos, tras la violenta represión de las protestas opositoras contra los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio.
La portavoz de la ONU, Michele Montás, dijo que Ban se siente “consternado” por la violencia postelectoral y en particular por “el uso de la fuerza contra civiles”, que ha causado la muerte de al menos una veintena de personas.
El secretario general “insta a las autoridades a respetar los derechos civiles y políticos fundamentales, particularmente los de la libertad de expresión, de asamblea y de información”, afirmó en una declaración Montás.
La portavoz señaló que Ban también “insta a que se ponga fin de forma inmediata a los arrestos, las amenazas y el uso de la fuerza”, y reitera su deseo de que se respete íntegramente la voluntad democrática del pueblo iraní.
El secretario general considera que la situación en la República Islámica es un asunto que preocupa a la comunidad internacional, y hace un llamamiento al gobierno y a la oposición para que resuelvan “de manera pacífica sus diferencias mediante el diálogo y la legalidad”, añadió.
La oposición protagonizó hoy nuevas protestas y rindió homenaje a las víctimas de la represión del gobierno iraní a las manifestaciones en contra de los resultados de los pasados comicios presidenciales.
Los opositores consideran fraudulentos los resultados que proclamaron vencedor de las elecciones al presidente Mahmud Ahmadinejad, por más del doble de votos que su principal rival, el moderado Mir Hosein Musaví.
El Consejo de Guardianes, encargado de validar los resultados de los comicios, admitió hoy que se produjeron irregularidades en el proceso electoral, aunque no ha aclarado su alcance.
El portavoz del Consejo, Abbas Ali Kadkhodaei, reconoció que en al menos 50 ciudades votaron muchos más ciudadanos de los censados, lo que afectaría a unos tres millones de votos, aunque precisó que, en su opinión, esto no supondrá un cambio vital en el resultado.
Por su parte, el gobierno de Teherán intensificó sus críticas a las potencias occidentales, a las que acusa de instigar las protestas, al tiempo que estrechó el cerco sobre los periodistas locales y extranjeros que tratan de cubrir las manifestaciones.
