Gran Bretaña Vivió Jornada de Júbilo con Boda Real
abril 30, 2011 No CommentsLondres.- Kate Middleton llegó acompañada de su padre, Michael, a la Abadía de Westminster, en el centro de Londres, para casarse con su prometido, el príncipe Guillermo, a quien dio el “sí” en la ceremonia, tras lo cual el arzobispo de Canterbury les declaró marido y mujer.
La novia, que arribó al templo en un Rolls Royce procedente del hotel donde pasó su última noche de soltera, estaba radiante, con un vestido color marfil diseñado por Sarah Burton, de la firma Alexander McQueen.
Su hermana Philippa, dama de honor, le recogió la cola al entrar a la iglesia, mientras sonaban las campanas.
En la ceremonia, en el templo de la Iglesia anglicana, Middleton juró fidelidad al segundo heredero en la linea de sucesión al trono de la Corona británica.
Deslumbra con su vestido
Kate Middleton deslumbró a su llegada a la Abadía de Westminster acompañada de su padre, Michael, para casarse con el príncipe Guillermo, duque de Cambridge.
La novia estaba radiante con el vestido que poseía una cola de 2.70 metros y un velo de tul ceñido por una diadema de Cartier de 1936, cedida para la ocasión por la reina Isabel II.
Tras ser recibida por el deán de Westminster, John Hall, la novia avanzó por la alfombra roja hasta el altar del brazo de su padre y seguida de su hermana Philippa, su principal dama de honor, que le sujetaba la cola del vestido, y de los pequeños pajes.
Con los invitados puestos en pie y mientras sonaba el himno “I was glad”, Kate, a quien ahora se llama Catalina, caminó sonriente hasta el altar, donde la esperaban el príncipe Guillermo y su hermano Enrique, su padrino de boda.
Según se pudo apreciar, al verla a su lado, Guillermo le susurró: “Estás preciosa”.
Ambos se unieron después a la congregación para cantar otro himno, tras lo cual empezó el servicio religioso.

