CISTITIS INTERSTICIAL, INFLAMACIÓN DE LA VEJIGA MERMA CALIDAD DE VIDA: IMSS
enero 15, 2011 No Comments
Dolor crónico de la vejiga, intenso y permanente, sin antecedente de infección, puede deberse a una cistitis intersticial (daño del tejido de revestimiento que protege la pared de la vejiga), la cual es mucho más común en la mujer – casi se considera una alteración permanente de ella-, porque se presenta en una proporción de diez a uno, en relación al hombre.
Es diferente de una cistitis (inflamación de la vejiga) producida por virus o bacterias, que es la más común, ya que la intersticial, cuya causa no se conoce, produce filtraciones de orina a los tejidos que conforman la vejiga, lo cual genera dolor pues daña su estructura, en tanto que con la infección el líquido no permea. En ambos casos se tiene urgencia urinaria debido a la presión que se ejerce sobre la pared de este recipiente abdominal.
Tal indicó el Departamento de Urología, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Chiapas, quien precisó que es importante que la mujer aprenda a diferenciar una cistitis infecciosa de una intersticial, ya que esta última la somete a tratamientos farmacológicos o a intervenciones quirúrgicas que merman de forma permanente su calidad de vida.
En algunos casos, explicó, es necesario desviar la orina a través de un conducto hacia una “bolsita” que se coloca fuera del cuerpo, o se le crea un depósito en el intestino, el cual tiene que vaciarse mediante un catéter cuatro o cinco veces al día. Todo ello produce angustia, depresión, ansiedad, nerviosismo, y otras afecciones emocionales que hacen indispensable tratamiento psiquiátrico.
La urgencia urinaria es diferente de la incontinencia; en la primera hay la necesidad de orinar, pero se puede controlar; en tanto que la segunda, la micción es involuntaria. Sin embargo, aún en el primer caso, la vida se altera, ya que no se duerme bien o en el día no se puede salir a la calle con traquilidad porque con frecuencia hay que estar yendo al baño.
Dijo que las repercusiones en la calidad de vida de quien tiene este padecimiento se acentúan porque lo presentan sobre todo en gente joven, pues la mayoría de los casos se registra en población, que tiene entre 27 y 35 años de edad.
Explicó el Departamento de Urología del IMSS-Chiapas, que la vejiga es una estructura que esta recubierta con un tejido llamado urotelio, el cual soporta la concentración de muchas sustancias y partículas microscópicas que componen la orina (urea, creatinina, calcio, sodio, potasio, acido úrico, electrolitos, cloro, fósforo y desechos del organismo). Al dañarse este tejido el líquido se transmina a otros que no están diseñados para contener esta solución tan agresiva, lo cual causa una cistitis permanente.
Para lograr un diagnóstico acertado de cistitis intersticial, añadió, es necesario destacar otras alteraciones que puedan provocar la inflamación de este órgano, como las infecciones del tracto urinario o las vaginales, cáncer de la vejiga, enfermedades transmitidas sexualmente, y en los hombres, prostatitis crónica.
El dolor que produce una cistitis intersticial se ubica “atrás del huesito del pubis”, donde se localiza la vejiga, así como en la uretra, y suele ser de intensidad variable, pero siempre presente. Se intensifica cuando se consumen alimentos irritantes: chiles, alcohol, cítricos, fermentados, café, entre otros.
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